Contra el Banco de América y la Migra

Editorial: 
Siglo 21
Autor: 
L. Pietri y R Rodríguez
Fecha de Publicación: 
Jue, 04/02/2009

LYNN, MA. Una gran multitud de trabajadores y desempleados marchó el sábado, 27 de marzo durante casi una hora hacia una de las oficinas del Banco de América, en solidaridad con más de un millar de propietarios cuyas viviendas están en riesgo de embargo hipotecario y en reclamo de la libre sindicalización en ese monopolio financiero.



Lanzando consignas en inglés y en español, como “alto a la avaricia bancaria”, “libertad sindical” y el emotivo “sí se puede”, que ha devenido en los últimos tiempos en la mini arenga más popular de los oprimidos, los manifestantes concluyeron la protesta dos horas después con una masiva concentración frente a la sede de ese banco, ubicada en la calle Market.



La demostración empezó a las 10 de la mañana, en el Club de Veteranos de la High Rock, bajó por la Rock Way hasta la céntrica calle Union, dobló por la Central Avenue hasta la calle Monroe por la cual siguió hasta la sede bancaria. 



La marcha fue organizada por una coalición integrada por el North Shore Labor Council, que agrupa a decenas de sindicatos, entre ellos el de la General Electric; Vecino a Vecino, Highlands Coalition, Trabajo con Justicia, Lynn Unido por el Cambio, ECCO, el poderoso sindicato de trabajadores de la Salud (1199SEIU), entre otros.



Una vez frente a la sede bancaria, fue inflado un gigantesco muñeco simbólico de la actual crisis financiera que afecta prácticamente a la mayoría de la población, mientras una minoría avara es compensada con millones de dólares en bonos.



Jeff Crosby, presidente del Sindicato de Trabajadores de la General Electric y del North Shore Labor Council, y María Carrasco, del Comité Escolar, quien fungió de maestra de ceremonia, denunciaron el mal uso que hace ese monopolio bancario de unos 45 mil millones de dólares que le entregó el gobierno federal para ayudar a las personas con problemas de embargos hipotecarios. En su lugar, dijeron, los recursos han sido gastados en bonos para ejecutivos, y en cabildeos para evitar la libre sindicalización de sus trabajadores. En igual tono habló también Peter Capano, concejal del Ward 6.



En uno de los pasillos que van de la calle al Banco fue tendido un rollo de papel de varios metros con una lista de al menos 56 casas y edificios embargados en los últimos meses, sólo en el empobrecido vecindario de Highlands, de donde partió la marcha. En esas viviendas residían más de un centenar de familias.



Según informes de Highlands Coalition, instituciones financieras, incluido el Banco de América, han embargado más de mil viviendas en los últimos meses en esta ciudad.