Exitosa marcha, reclaman a Obama reforma migratoria
EAST BOSTON, MA. Favorecidos por la fresca temperatura primaveral, varios miles de personas de diferentes edades y grupos étnicos, marcharon el 1 de mayo durante casi tres horas, desde Everett, cruzando por Chelsea, hasta esta ciudad, reclamando una inmediata reforma inmigratoria que detenga los vientos anti latinos que soplan desde Arizona.
Durante todo el trayecto la multitud, mayormente latina, con una nutrida presencia de activistas comunitarios y sindicales asiáticos, afroamericanos y blancos estadounidenses, urgía al presidente Barack Obama a tomar acción inmediata a favor de una reforma inmigratoria.
Contrario al año anterior, esta vez la coalición organizadora, invirtió la dirección del recorrido. Es decir, la marcha empezó cerca del mediodía en Everett, pasando una hora después por Chelsea y concluyendo a las 2:30 p.m. en East Boston.
En opinión de personas que participaron en la jornada anterior, la demostración de este primero de mayo, superó en número y en organización a la marcha que el año pasado empezó en East Boston y culminó en el campo deportivo de Everett.
La multitud, que inicialmente se congregó en Everett, fue creciendo a medida que se adentraba en Chelsea. Su número se multiplicó hasta desbordar las estrechas calles del centro de esta ciudad cuando llegó el inmenso grupo de East Boston, donde residen millares de latinos.
A esta convergencia de representantes de los tres pueblos, se agregó en Chelsea un grupo de miembros de Neighbor to Neighbor (Vecino a Vecino) y de Lynn por El Cambio.
Desde hace varios años una amplia coalición encabezada por La Colaborativa de Chelsea, Centro Presente, EBEC, y varias organizadores sindicales, entre ellas los sindicatos de trabajadores de limpieza y de la salud de Massachusetts, aprovechan cada Primero de Mayo para defender, mediante marchas y otras demostraciones, los derechos de los asalariados inmigrantes, entre ellos, una reforma inmigratoria justa.
Al parecer, el ingrediente Arizona, motivó una mayor presencia de personas de distintas comunidades étnicas en la marcha de este año.
Esta vez desfilaron también ancianos, blancos, activistas chinos que motivaban a los participantes a través de un altavoz con la popular consigna de ¡Sí se puede! en su lengua nativa y en español. Participaron también numerosos ancianos de la organización Mass Senior Action.
“Yo soy gringa, pero no puedo soportar el abuso que se está cometiendo contra los inmigrantes, especialmente los latinos”, manifestó Fran Roznowski, una profesora bilingüe residente en Chelsea, que asistió a la marcha en representación de la organización Unidos Contra la Guerra.
María Carrasco, la única representante de la minoría en el Comité Escolar de Lynn, que participó en la demostración, criticó duramente la polémica Ley SB 1070.
“Yo también soy inmigrante. Y nunca pensé que una ley tan monstruosa como ésta podría ser aprobada en un país cuya base está cimentada precisamente en inmigrantes.”

